Comparativa de establecimientos

Compare los contratos de sus establecimientos y detecte las diferencias

Dos hoteles del mismo grupo, el mismo servicio, dos tarifas distintas. La diferencia casi siempre existe: solo hace falta una herramienta que la muestre.

  • Comparación entre establecimientos
  • Vista consolidada del grupo
  • Diferencias de precio detectadas
  • Agrupación de contratos
Lista de los establecimientos en Pilboard con sus contratos y sus importes
Cada establecimiento conserva sus contratos y sus importes: la comparación se hace sin mezclarlos.

Un grupo que no se compara paga dos veces

Las diferencias entre establecimientos casi nunca vienen de una mala negociación. Vienen de negociaciones separadas.

Cada establecimiento firmó sus contratos a su ritmo, con sus interlocutores y su propio historial. Uno consiguió un descuento por volumen, otro sigue pagando la tarifa de entrada firmada el día de la apertura, un tercero tiene un contrato marco del que ya nadie se acuerda. Mientras esos contratos vivan en carpetas separadas, la comparación no llega a producirse, y sin comparación no hay agrupación posible. El grupo renuncia a la vez a la mejor tarifa que ya ha obtenido en su propia casa y al peso que representaría la suma de sus establecimientos.

  • Contratos negociados por separado

    Cada establecimiento negocia por su cuenta. La suma de las negociaciones no es una negociación de grupo.

  • Diferencias que nunca se miden

    Se sospecha que un establecimiento paga más caro. Nadie tiene la cifra.

  • Datos que no se pueden comparar

    Sin categorías comunes, comparar dos establecimientos no significa nada.

Lo que la comparativa pone sobre la mesa

Una estructura común, categorías compartidas, y la comparación se vuelve inmediata.

  • La comparación partida por partida

    El mismo servicio, con el mismo tipo de proveedor, establecimiento por establecimiento: la tabla comparativa se construye con un solo filtro.

  • La detección de las diferencias

    Cuando un establecimiento paga sensiblemente más que otro por una partida equivalente, la diferencia sale a la luz en lugar de quedar enterrada.

  • La vista consolidada del grupo

    El total comprometido por categoría, con todos los establecimientos juntos, revela el peso real del grupo frente a un proveedor.

  • Los candidatos a la agrupación

    Los contratos repartidos entre varios proveedores para un mismo servicio son los primeros que conviene unificar.

  • La armonización de las condiciones

    Una vez identificado el mejor contrato, se convierte en el modelo hacia el que alinear los demás establecimientos en su próximo vencimiento.

  • Exportaciones listas para presentar

    Las comparativas se exportan para el comité de dirección, la central del grupo o una licitación con proveedores.

Exportación comparativa de contratos y costes entre establecimientos en Pilboard
La exportación comparativa: la misma partida de gasto, establecimiento por establecimiento, lista para presentar en comité.

Cómo se hacen comparables los establecimientos

La comparación no es un módulo: es la consecuencia de una nomenclatura común.

  1. Vincule cada contrato a su establecimiento

    Un contrato pertenece a un establecimiento, o al grupo si se trata de un contrato marco.

  2. Adopte categorías comunes

    Es el paso decisivo: sin un vocabulario compartido entre los establecimientos, ninguna comparación se sostiene.

  3. Complete los importes

    Bastan la tarifa vigente y su periodo. La profundidad del histórico llegará con el tiempo.

  4. Lea la comparativa

    Por categoría, por proveedor o por periodo, las diferencias entre establecimientos aparecen sin ningún tratamiento previo.

  5. Alinee a medida que llegan los vencimientos

    Cada renovación se convierte en la ocasión de acercar un establecimiento a las condiciones del mejor contrato del grupo.

Lo que gana

  • Las diferencias, en cifras. Ya no se discute una impresión, sino un importe, establecimiento por establecimiento.

  • Una capacidad de negociación real. El proveedor ve el volumen del grupo, no el de un establecimiento aislado.

  • Buenas condiciones que se propagan. El mejor contrato obtenido en algún sitio se convierte en la referencia para los demás.

  • Una central con herramientas. La sede dispone por fin de una lectura consolidada sin tener que reclamar hojas de cálculo.

Preguntas frecuentes

¿Qué hace falta para que dos establecimientos sean comparables?

Una nomenclatura común. Mientras cada establecimiento nombre y clasifique sus contratos a su manera, ninguna comparativa tiene sentido. El requisito previo es, por tanto, adoptar las mismas categorías, aunque sea manteniéndolas deliberadamente pocas.

¿Hay que centralizar todos los contratos en la sede?

No, y a menudo no es deseable. Cada establecimiento mantiene el control de sus contratos; la sede obtiene una vista consolidada en modo lectura. Lo que permite la comparación es la estructura común, no la centralización de la gestión.

¿Cómo identificar los contratos que conviene unificar primero?

Aquellos en los que varios establecimientos compran el mismo servicio a proveedores distintos y en los que la diferencia de precio es mayor. Son las ganancias más rápidas y las menos arriesgadas.

¿Una diferencia de precio entre dos establecimientos es siempre anormal?

No. El tamaño del establecimiento, su ubicación, su nivel de servicio o la antigüedad de la relación justifican diferencias legítimas. La comparativa no zanja la cuestión: la plantea en el lugar adecuado.

¿Cómo gestionar un contrato marco y sus versiones por establecimiento?

El contrato marco se registra a nivel de grupo y cada versión a nivel de su establecimiento, con un vínculo entre ambos. Las condiciones comunes siguen siendo visibles mientras se controlan las particularidades locales.

¿Cuántos establecimientos hacen falta para que resulte útil?

Con dos basta. La diferencia entre dos establecimientos ya es un argumento de negociación; a partir de cinco, la agrupación suele convertirse en la palanca más rentable de la cartera.

Mida la diferencia entre sus establecimientos

Díganos una partida de gasto y dos establecimientos: le mostramos la comparativa que produciría Pilboard.